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02/04/2007
Un euro al día
Un estudio realizado en los países nórdicos señala que la disponibilidad y la accesibilidad del equipamiento es el factor que más facilita y estimula el uso educativo de las TIC. Esto parece bastante obvio, pero el hecho que así se afirme en un informe realizado por una consultora independiente financiada por los departamentos de educación de Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia le da un tono muy alto de respetabilidad y de fiabilidad.
O sea que podemos dar por confirmado lo que en cierta manera (muchos) ya sabíamos: que disponer de amplios recursos informáticos es imprescindible para cambiar la práctica de la educación. A nivel de un centro educativo la destreza ejercitada, el conocimiento empírico y el autosoporte de una cierta masa crítica de profesorado son los factores fundamentales para que tome cuerpo la innovación basada en las TIC, mucho más que las teorías y los cursos. Innovar es cambiar las prácticas sociales, y no puede haber bastante práctica si no hay suficientes herramientas al alcance de todos, profesores y alumnos.
Es sencillo cuantificar el volumen necesario de recursos informáticos cuando el objetivo es que cada profesor o profesora haga sus clases con la ayuda de un ordenador. Facilitar la integración de las TIC en la práctica del profesorado requiere, esencialmente, la creación de una infraestructura de centro con las mejores condiciones de seguridad y disponibilidad.
Pero la cosa no es tan sencilla cuando el objetivo es cambiar la práctica del alumnado dándole oportunidades reales de que sea más activo y responsable en su trabajo, porque entonces son los alumnos los que tienen que tener a su alcance los recursos informáticos, de una manera amplia y continuada. En el caso más óptimo diríamos que han de disponer de ordenadores individuales (personales) de manera permanente. Es decir, un ordenador por cada alumno, o como dicen en los USA, "1-to-1 computing".
Un estudio de todos los "sistemas escolares" de los Estados Unidos de al menos 4,000 alumnos (un total de 2,500 "sistemas" diferentes regidos por autoridades locales) ha puesto de manifiesto que en el año 2006 el 23% de estos sistemas estaba implementando proyectos de "1-to-1 computing ". Con el incremento de los presupuestos educativos parece que esta tendencia se va a acelerar, y más si se tiene en cuenta que dar protagonismo al alumnado mediante el uso de las TIC tiene unos resultados preliminares apreciables en términos de menor absentismo, de menos problemas de disciplina y de mejora de las destrezas de escritura, resultados que ya se venían percibiendo en proyectos pioneros como el de Henrico County o el del estado de Maine.
En nuestro país, ¿qué se podría hacer con un euro por alumno al día? Si se tomara como base un colectivo inicial "experimental" de unos cuántos miles de alumnos (o incluso, de unas decenas de millares) en centros apropiados, ¿que no se podría hacer con 365 euros por alumno y año? Con 1,460 euros en cuatro años, ¿no podría tener cada alumno un ordenador portátil con todo tipo de software, mantenimiento, garantía, infraestructura de centro, servicios de apoyo? Y, muy especialmente, ¿no se podrían incluir dentro de este coste contenidos digitales libres y de pago sustancialmente alternativos a los libros de texto? Pensando en términos de prueba en una escala suficiente, ¿no sería esta una manera práctica de investigar como se pueden afrontar conjuntamente la crisis de resultados y de comportamientos, la división digital y el todavía más problemático "skills gap"?
En los USA parece que lo empiezan a hacer, y un 30% más barato: hay quién dice que esto se puede conseguir con un dólar al día . Seguro que avanzar por esta línea no es fácil en ningún sentido, ni tiene una rentabilidad educativa inmediata. Sin embargo hará falta seguirlo de cerca, y sobre todo, ¡experimentarlo!
Ferran Ruiz Tarragó
18/04/2007
Webcams e intimidad
El pasado 3 de abril el diario La Vanguardia informaba de la web votamicuerpo.com, lugar donde muchos adolescentes y jóvenes cuelgan fotos de ellos mismos que son comentadas y puntuadas del 1 al 10 por los internautas. Que este tipo de "servicio" es un negocio para el que cualquier publicidad es buena lo deja bien claro el mensaje que aparecía a las pocas horas: "Hola: Debido a la aparición de esta página en diferentes medios de comunicación durante el dia de hoy estamos teniendo problemas en aceptar todas las visitas que nos llegan. Estamos ampliando los servidores y realizando algunos cambios para poder volver lo antes posible (Eso no significa ni que hayamos cerrado ni lo vayamos a hacer, sino todo lo contrario). Disculpen las molestias." El mencionado diario decía que webs como esta son una manifestación preocupante de la forma que toma entre adolescentes y jóvenes el "culto al cuerpo" que tanto se practica en nuestra sociedad. Yo añadiría que también es una manifestación de la promoción económica de este culto. Con poca inversión y todavía menos escrúpulos se pueden montar empresas que prosperan en base a la manipulación y la explotación de la intimidad de las personas, y muy especialmente de la de jóvenes y adolescentes.
Basta con una observación superficial de la red para constatar la gran expansión de estos negocios. Es importante remarcar que su impacto va mucho más allá de lo que se puede considerar "culto al cuerpo" y que implica plenamente el ámbito formativo. Estas webs pueden incidir muy negativamente en el desarrollo de los adolescentes: estimulan una fijación desproporcionada por la apariencia personal, hacen que el propio cuerpo se ponga en el centro de la personalidad e inducen a que chicas y chicos se presenten meramente como potenciales objetos sexuales, con exclusión de cualquier otra característica.
Este fenómeno ha llegado en muy poco tiempo, casi de golpe, por el efecto combinado de Internet y de las webcams. Estas herramientas permiten grabar fotos y vídeos y subirlos a un servidor, desde el cual son visionados o descargados. El paso intermedio por un servidor hace que en principio sea posible un cierto control si el proveedor del servicio tiene criterios al respecto y los aplica poniendo los medios necesarios. Sin embargo no parece que este sea el caso habitual. Otra manera de proceder es emitir en directo, sin ningún tipo de filtrado, cosa que muchos adolescentes hacen habitualmente desde la intimidad de sus dormitorios. El desconocimiento de los padres de esta realidad es muy grande y la inmensa mayoría ni se imagina que al alcance de sus hijos pueda haber servidores de videochats cara a cara y en directo, sin ningún tipo de controles. Menos todavía se imaginan que puedan ser usuarios habituales de los mismos.
La tecnología ha puesto al alcance de los menores de edad el acceso a entornos de alto riesgo que toman la forma de comunidades virtuales donde todo el mundo transacciona intimidades. En los videochats no es nada extraño que un actor pida al otro que se quite la ropa y que el lenguaje combine incitación, adulación, dominación y vejación. También existe el peligro de ir más allá: el salto que hay de hacer poses y exhibirse ante la webcam a ser subministrador del propio cuerpo es ciertamente muy grande pero no imposible de dar. No faltan ejemplos de las malas consecuencias que para algunos adolescentes han tenido las incitaciones y exigencias de ciertos visitantes habituales de estos lugares, entre los que no faltan depredadores sexuales.
El uso de las webcams por parte de los adolescentes es sobre todo un asunto de las familias, pero es claro que no puede ser ajeno a un sistema educativo que tenga como objetivo primordial la formación de personas. El hecho que la transacción de la intimidad no se produzca en horas de clase ni se empleen los ordenadores y las conexiones a Internet de los centros de enseñanza no significa que no se deba hablar de ello en términos educativos. Sin dramatitzar, hace falta saber más sobre una problemática que existe y que está muy extendida.
Soy de la opinión que los profesores y profesoras hablan muy poco del uso que los alumnos hacen de Internet. El asunto del acceso a páginas pornográficas en los centros educativos y de cómo controlarlo era objeto tiempo atrás de un cierto nivel -limitado- de conversación y debate. En una parte de los centros públicos de Catalunya se habían instalado dispositivos para hacerlo posible. A menudo se mencionaba el concepto "de uso seguro de Internet", sobre todo en relación con el asunto del filtrado de contenidos, y se habían hecho campañas de divulgación sobre este tema.
Pero ahora es evidente que el concepto de seguridad en Internet ha adquirido una nueva dimensión y que se tendría que renovar y ampliar la conversación al respecto, porque la tecnología ha puesto el listón muy arriba, situándonos delante de una situación mucho más compleja y difícil. Sólo la podremos afrontar si entre todos (adolescentes y jóvenes, familias y profesorado, medios de comunicación, instituciones) somos capaces de hacer seriamente este debate.
Ferran Ruiz Tarragó
frtarrago@gmail.com
